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Publicado el abril 16th, 2018 | por Natalia

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Lo que debes saber para lucir un cabello radiante

Para poder ayudar a nuestro cabello a crecer fuerte y saludable debemos saber un poquito más de el, su estructura, como cuidarlo y algunos hábitos diarios. El cabello es la continuación del cuero cabelludo, una fibra que se compone de una película llamada queratina.

Su estructura

La estructura del cabello posee una raíz y un tallo, la raíz se encuentra dentro de la piel y el tallo es la parte superficial que se encuentra fuera de la piel, este tallo esta formado de afuera hacia dentro. Ahora una pequeña descripción de la estructura del tallo,

  • Cutícula: es la membrana externa casi impermeable compuesta por células planas queratinizadas. Mientras más adheridas se encuentran las células, el cabello será más brillante.
  • Corteza: corresponde a la parte media y más gruesa del tallo, que determinan el color y si será lacio, rizado u ondulado. Es en esta zona donde se producen los cambios químicos para la deformación y teñido del cabello.
  • Médula: este es el cordón central interno y el cabello muy fino puede carecer de este.

Tipos de cabellos

Conocer los distintos tipos de cabellos es muy importante a la hora de elegir un producto, de este modo aprovecharemos de mejor forma sus beneficios.

El tipo de cabello se estable según tres variables

  1. Producción de oleosidad del cuero cabelludo
  2. Curvatura
  3. Daño

Existen 4 tipos de cabellos, definidos según la oleosidad del cuero cabelludo

  • Grasos: oleosidad excesiva en todo el cabello
  • Normales: oleosidad equilibrada
  • Mixtos: oleosidad excesiva en la raíz presentando puntas secas
  • Secos: baja oleosidad y sin brillo

Clasificación del cabello, según su curvatura

  • Lacios: son cabellos lisos y de aspecto uniforme
  • Ondulados: suaves ondulaciones  u ondas
  • Rizados: este tipo de cabello es lacio en las raíces y ondas más definidas en los largos
  • Crespos: son cabellos rezados en forma excesiva desde la raíz

Existen productos específicos para cada tipo de cabellos, es importante uses una crema de tratamiento capilar una vez por semana.

Según el daño en el cabello se puede definir el cabello en los siguientes tipos de agresiones

  • Agresiones externas: se produce cuando exponemos nuestro cabello en forma excesiva al sol, al viento, al mar o piscinas.
  • Agresiones mecánicas : este tipo de agresión la provocamos nosotros mismos al cepillar con fuerza y realizar movimientos repetitivos en nuestro cabello.
  • Agresiones térmicas: se provoca utilizando el secador o plancha de pelos en forma continua y con alta temperatura, la fibra capilar se reseca y pierde su brillo.
  • Agresiones químicas: el alisado, permanentes y tintes de cabellos, en general se realizan con productos químicos, los cuales provocan un daño importante en el cabellos, siempre que decidimos hacer un cambio a este nivel, es importante buscar a un profesional y utilizar productos de calidad.

Una persona puede tener uno de estos tipos de cabellos o una combinación de ellos. Además existen variantes en formas y grosor.

En el mercado podemos encontrar una gama muy amplia de productos para tratar todas estas agresiones, si en algún momento presentas picor o irritaciones en el cuero cabelludo suspende el uso de cualquier producto de tratamiento y visita a tu dermatólogo.

 

¿Cómo lavarse la cabeza?

Muchas veces es solo hecho de no lavar adecuadamente nuestra cabeza nos puede provocar alteraciones o problemas tanto en el cuero cabelludo como en la fibra capilar. Te daremos algunos datos para que los tengas en cuenta,

1.- Lo primero es mojar toda la densidad de la cabeza, no debe quedar ninguna zona seca, luego debemos usar un shampoo dos veces, una para lavar el cuero cabelludo y la otra para lavar la fibra capilar, el shampoo que elijas debe ser adecuado para tu tipo de cabello. En el primer lavado, estando tu cabeza mojada pon un poco de shampoo (más o menos como el tamaño de una almendra) en la palma de la mano y aplica en el cuero cabelludo, lavando suavemente la piel, en mayor medida en la nuca, coronilla y zona perimetral, ya que son estas partes las que acumulan más sebo. Luego debes enjuagar profundamente, asegurando que no quede nada de producto.

2.- Con otra porción de shampoo se debe lavar la fibra capilar, en este caso es recomendable utilizar un shampoo más hidratante, se aplica de largos a puntas, nunca aplicando en la piel, se deben lavar haciendo movimientos como si estuviéramos amasando el cabello. Luego volver a enjuagar muy bien.

3.- Por último aplica una porción pequeña de acondicionador, el acondicionador sella y humecta la fibra capilar. Aplicar solo de largos a puntas y masajear suavemente. Luego enjuagar muy bien y no dejar nada de residuos. Se recomienda lavar la cabeza día por medio.

Nos encanta darte algunos datos útiles, esperamos sean de gran ayuda para ti. Coméntanos tus resultado.


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